Como ya hemos comentado en otras ocasiones, nuestra pasión por los juguetes antiguos, nos hace viajar por el mundo en busca de nuevas piezas que luego estarán a disposición de nuestros amigos y clientes en nuestra tienda online.

 

Esta vez, nada menos que 15 horas de avión nos separaban de nuestro destino, el país del sol naciente, Japón.

Tengo que decir que aquello es otro mundo, otra cultura, otras costumbres, a veces radicalmente distintas a las nuestras. Comprar, vender y coleccionar son conceptos que  llevan arraigados muchos años: el coleccionismo forma parte de su cultura. El mercado de segunda mano funciona muy bien desde hace décadas. Su problema es el espacio, están muy limitados, entonces en cuanto a algo no le dan uso, lo venden en este tipo de tiendas.

 

El comercio allí, es en vertical, en cada planta de cada edificio hay un tipo de negocio distinto. Se sube en ascensor y directamente accedes a la tienda. Como ejemplo ésta vista de Akihabara, el barrio tecnológico de Tokyo.

 

El gobierno no permite tener vehículo propio, a no ser que lo puedas guardar dentro de tu casa, así que la mayoría de la población se desplaza en transporte público, tren o metro. El Shinkansen en japonés: 新幹線 , es el conocido como tren bala, lo que sería el AVE en España, solo que éste fue el primero en el mundo, un verdadero lujo viajar en él.

 

En cuanto a la gastronomía, solo puedo decir cosas positivas, muy rica y variada, siempre compuesta de productos naturales, buenas carnes y mejores pescados. También son aficionados al dulce y en todo el viaje no vimos ninguna persona con sobrepeso. A destacar el shushi, el mejor y más fresco del mundo que pudimos degustar en el mercado de pescado de Tsukji en Tokyo, una verdadera delicia. Y como producto típico en la zona de Osaka, los famosos Takoyaki, una especie de buñuelos de harina de trigo con trozos de pulpo y recubiertos con jengibre y regados con mayonesa japonesa, mmm. Los hacen y venden en los puestos callejeros. Esta es la pinta que tienen:

 

La idea era hacer una pequeña introducción pero Japón da para mucho y dedicaremos una segunda parte, donde explicaremos en detalle nuestra búsqueda de juguetes.

Por ser fiel al título y finalizar hablaremos de la antes mencionada Akihabara. En los años 90 turistas de todo el mundo acudían a comprar lo último en tecnología que no había llegado a sus países de origen. En la actualidad y debido a la globalización esta peculiaridad de la zona desapareció, cediendo sitio a los videojuegos retro y el anime. En realidad aquello es un poco una turistada, si, muy bonito y llamativo pero con unos precios realmente prohibitivos. Nos encontramos con la famosa tienda SuperPotato, la mejor y más variada del mundo (la foto de cabecera corresponde al logo del edificio donde se haya) Es digamos, un bonito museo, piezas increíbles a precios aun mas increíbles.

 

La tónica del barrio es la misma, precios desorbitados y no solo en videojuegos, también en juguetes antiguos. Curioseando en una tienda (no recuerdo el nombre) pudimos encontrar estas piezas de Masters del Universo, MOTU, en blister y sin abrir, muy bonitas, pero a precios de escándalo.

 

Merece la pena Akihabara? si, al menos todo friki que se precie debe ir una vez en la vida, es como una peregrinación pero en plan retro, jaja

Próximamente, tendréis disponible la segunda parte, como siempre pido, esperamos ansiosos vuestros comentarios, likes y RT y que no dejéis de seguirnos en nuestra web y redes sociales.

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