historia de las casas de muñecas

Aunque las casitas de muñecas son ahora simples juguetes que entretienen a los más pequeños de la familia, tienen una historia y un origen de lo más singular.
Hace un par de siglos, las casitas en miniatura no eran consideradas juguetes para niños, eran objetos increíblemente caros que, principalmente, las compraban aquellas familias pudientes como objetos coleccionables.
Entonces, ¿cómo pasó de ser un objeto puramente de colección a un juguete que llena de diferentes modelos todos los catálogos de juguetes cada Navidad?
En este artículo, te contamos el origen de este juguete que, aún en la era digital, sigue siendo uno de los más populares, no sólo entre los niños, sino entre adultos coleccionistas aprecian la belleza de estas piezas. ¿Te interesa?
¡Sigue bajando!

¿Cuándo se inventaron las casas de muñecas?

casa de muñecas antigua dormitorio

Las casas de muñecas europeas nacen en el XVI, cuando despertó un gran interés por las copias a escala de residencias reales en algunos países del norte de Europa, como Holanda o Alemania, país donde, de hecho, fue creado el primer ejemplar.
En los Países Bajos, las casitas se convirtieron rápidamente en objetos aclamados por las familias adineradas, porque eran artículos lujosos que llegaban a costar casi lo mismo que una casa modesta en aquel entonces.
Curiosamente, en Inglaterra no llegaron los primeros ejemplares hasta mediados del siglo XVII. Y a Estados Unidos la primera casita terminó llegando casi al comienzo del siglo XIX.

Origen de las casas de muñecas

El origen documentado de las casas de muñecas antiguas nos transporta a una Alemania en el siglo XVI, en la que el duque de Baviera, Alberto V de Wittelsbach, encargó un ejemplar para su hija.
La casita tenía que ser una copia en miniatura de una de las residencias del propio Alberto V. Y resultó ser tan hermosa que el duque no dudó, ni un segundo, en añadirla a su colección de objetos de arte.
Sucedía que, en aquel entonces, tener una copia a escala de una casa propia empezó a ser considerado como una muestra del poder económico que tenía una persona, lo que, además, terminaba por engrandecer el nombre del propietario. Y así lo siguió siendo desde el siglo XVII hasta el siglo XVIII.
Esa es la razón por la que las casitas de muñecas eran, por lo general, fabricadas a imagen y semejanza de la residencia de su dueño.

¿Quién construía las casas de muñecas?

En aquella época, las casitas eran fabricadas minuciosamente a mano por múltiples artesanos, dada la inmensa cantidad de detalles que incluía cada ejemplar entre el mobiliario, los enseres o los utensilios, etc. Su creación no se podía adjudicar a una única persona.

Usos de las casas de muñecas antiguas

Las casitas miniaturas, al principio, se consideraban objetos decorativos o piezas exclusivas de colección, no eran juguetes para los niños. Sin embargo, aunque en todos eran productos destinados al consumo adulto, el uso de las casas de muñecas difería según el pais.

Alemania, usaban las casitas como juegos didácticos para enseñar a las niñas a ser excelentes amas de casa.


Países Bajos (Holanda), consideraban estas réplicas en miniaturas como objetos de colección tan interesantes como la porcelana, las pinturas o los muebles buenos, que tan codiciados eran por los holandeses adinerados.


⦁ Inglaterra, coleccionaban casitas también, no con la misma pasión que los holandeses, pero sí como objetos curiosos de gran trabajo.


España, usaban las casas de muñecas antiguas a modo de maqueta para representar cómo sería el resultado final de una construcción, e incluso las dejaban amuebladas para valorar el espacio disponible.


No fue hasta la llegada de la revolución industrial que se pudieron abaratar los costes de fabricación de las casas de muñecas, permitiendo que fueran accesibles para muchas más familias, no sólo los de la clase privilegiada.

Fabricación de una casa de muñecas antigua

Antaño, la construcción de una casita requería la intervención de más de un artesano, pero, aun así, hacían falta años para terminar un modelo.
Las réplicas incluían todos los detalles que te puedas imaginar, eso sí, todo a escala de los objetos reales.
Con la revolución industrial y la fabricación en cadena, que llega a mediados del siglo XVII, permitieron reducir tanto los costes como el tiempo de fabricación de cada casita, lo que supuso que su uso se extendiera a más capas de la población.

casas de muñecas antiguas interior

El tamaño de las casas de muñecas antiguas

El tamaño de las casas de muñecas también ha variado desde su origen. En un principio, los ejemplares se realizaban a escala 1:10, pero desde el siglo XX los artesanos comenzaron a adoptar la escala 1:12 como la oficial, que es, actualmente, la escala universal de las casitas de muñecas.

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